Cómo poner una mesa formal de forma correcta.

Cuando hablamos de reuniones formales, nada impresiona más a los invitados que una mesa formal, sobre todo si está bien puesta. Tomarse el tiempo necesario para colocarla con mimo y cuidado muestra a tus invitados cuánto te preocupas por ellos. Sin embargo, saber qué sitio corresponde a cada utensilio, cuando se han de recoger los platos (o si se han de añadir más), o cuántos vasos debe tener cada invitado, la etiqueta que rige la colocación de una mesa formal puede convertirse en un dolor de cabeza. No obstante, aunque pueda parecer complicado, no es tan difícil una vez que cuentas con los consejos adecuados. Incluso si ahora mismo no tienes una ocasión especial para hacerlo, aprender es una obligación para todo buen anfitrión que se precie, además de ayudarte a ser el invitado perfecto en una cena formal.

¿Estás preparada? ¡Empezamos!

 

  • Lo primero que debes saber es que la colocación de la mesa es cuestión de lógica. Por ejemplo, uno siempre empieza a comer usando los cubiertos que están más alejados del plato y va avanzando a medida que también avanza la comida. Los tenedores se colocan a la izquierda, los cuchillos y las cucharas a la derecha. Los vasos y copas siempre se colocan en la parte de arriba y a la derecha del plato, mientras que el pan se sitúa ante los tenedores, a la izquierda. Los cubiertos han de estar alineados con el borde inferior del bajoplato, que se retirará una vez los invitados se coloquen la servilleta en el regazo. El vaso se coloca sobre el cuchillo, la copa de vino blanco a su derecha y la de vino tinto delante de ambos, en el centro. En cuanto a la servilleta, aunque puede parecer parte del protocolo, los expertos aconsejan no ponerla nunca bajo los cubiertos, ya que es lo primero que se coge. Además de todo esto, cuando se planifica una mesa, hay que tener en cuenta pequeños detalles como, por ejemplo, si va a haber un brindis. En este caso habría que añadir una copa de champán y situarla a la derecha para facilitar a los invitados el alzamiento de la misma.

 

  • Si en la cena va a servirse sopa, ha de tenerse en cuenta que ha de servirse en un plato sopero precalentado y tomarse con la cuchara, situada a la derecha. Cuando todos los invitados han terminado y dejan la cuchara, el plato llano, el sopero y la cuchara han de ser retirados. El pan permanecerá en su sitio. Si la sopa se sirve con un plato llano por debajo, el lugar de la cuchará será el plato sopero. Si no hay plato llano, igualmente la cuchara se dejará en el sopero, tanto para una pausa como una vez finalizado el plato. Hay que tener en cuenta que una vez un utensilio toca la comida, no puede volver a tocar el mantel. Como consejo, si la ensalada se sirve tras el plato principal, el tenedor para tomarla se situará al lado del plato, mientras que si se sirve antes, los tenedores se colocaran por este orden (de fuera adentro): tenedor para ensalada, tenedor de pescado y tenedor de carne.

 

 

  • El pescado se ha de servir en un plato mediano. Para comerlo, se utiliza el tenedor más pequeño situado en la parte exterior a la izquierda y el cuchillo de pescado colocado en la parte exterior a la derecha. Cuando los invitados hayan terminado este plato, o cualquier otro, deben colocar los cubiertos de forma diagonal sobre el plato.

 

  • Una vez se ha retirado el segundo plato, es el momento de servir el plato principal. El plato destinado a esto (el más grande), puede ser servido conteniendo ya una porción de comida o vacío, en caso de que la comida se sirva en la mesa. En ambos casos el plato ha de ser precalentado, a no ser que la receta se sirva fría. Este se debe comer con el tenedor y cuchillo de carne.

 

 

  • La ensalada se sirve en un plato mediano y se come con el tenedor de ensalada, el que queda si se sirve tras el plato principal, que tiene un borde más afilado que el resto pudiendo ser empleado para cortar. Tras este plato, el pan y las copas de vino han de ser retirados junto con el plato y el tenedor de la ensalada, dejando la mesa libre para el postre.

 

 

 

  • Para terminar, se sirve el plato pequeño de postre. Para ello, se debe usar el tenedor y la cuchara de postre, que se han de colocar en la parte superior del plato antes de que la comida comience (los dientes del tenedor han de mirar a la derecha y la parte ancha de la cuchara a la izquierda). El vaso de agua es la única pieza de cristalería que debe quedar en la mesa, a no ser que haya un vino a modo de postre o un brindis con champán para terminar.

 

 

 

Una vez terminada la cena, no se nos debe olvidar que la diversión no tiene que acabar con ella. Los expertos aconsejan moverse al salón o, si el espacio no lo permite, tomar el postre en otro lugar (un porche, por ejemplo).

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